Orar
¡Conversión es vivir en el amor!
CONVERSIÓN ES VIVIR EN EL AMOR, en COMUNIÓN
Se trata de sabernos cautivados por el AMOR. Así de sencillo. Y de estar preparados para hacer de nuestra vida lo que el Señor quiere y espera.
¡Señor! ¡Cuántos cuidados, cuánta delicadeza…!
pero resulta que sigo estéril, sin dar fruto, el que Tú me pides.
Tantas personas que me han ayudado y ayudan, pero sigo sin fruto.
Me pongo en Tus Manos para que mi vida sea un oasis… TU OASIS,
ojalá y a partir de ahora te ame y me deje cautivar.
 
Dios nos otorga pruebas continuas… SON LLAMADAS A LA CONVERSIÓN; espera fruto y nos bendice por medio de su Hijo Jesús y debemos aprovechar el tiempo para convertirnos y dar el fruto que Dios quiere y espera con paciencia.

La conversión sólo es posible si se busca el culpable cerca… no lejos… la culpa es mía… no de los otros. Nuestro cambio nos pertenece a cada uno, no depende del cambio del vecino… Dios nos ha dado lo necesario para santificarnos. Todo debe servirnos como llamada de Dios. Tenemos que poner nuestro granito de arena para ser fieles al Amor que Dios nos ha regalado.

¿Cuánto tiempo lleva Dios esperando que demos el fruto deseado? ¿Qué fruto debo dar? AMOR Y SÓLO AMOR. ¿Has ganado en Amor? Y … ¿quién espera el fruto? ¿El Señor? Pero Él no lo necesita… los que nos rodean… SÍ necesitan ese fruto. Todos deberían encontrar en nosotros los frutos del Espíritu. Qué bonito cuando alguien agradece el bien recibido, el corazón se llena de gozo. Si en todas las criaturas ves a Dios, te acercas a Dios.

¡Qué maravilla la comunión fraterna, la verdadera amistad! ¡Es reflejo divino!
Ser cristiano no es complacerse en los propios frutos… es compartir, estar abierto, todos tienen derecho a coger el fruto… hay que estar dispuesto a servir. Y servir a Dios es maravilloso, pero la prueba está en cómo sirves a los demás.

Todo sacrificio que no nos haga más comprensivos, más pacíficos, más amables… no es auténtica mortificación. La mortificación no es un fin, es un medio para el Amor, para superarse y vivir en el Amor.

Señor, concédenos atravesar nuestro camino cuaresmal con espíritu, de amor sincero y de comunión fraterna. Así te lo pedimos de corazón.

Monjas Mínimas Daimiel