Antequera (Málaga)
Presentación
El convento de Antequera, llamado Monasterio de Santa Eufemia se fue  edificando poco a poco y desde el principio tuvo gran afluencia de vocaciones, de manera que de aquí salieron para fundar los conventos de Barcelona y Daimiel en 1623 y 1627 respectivamente, cuando contaban más de cincuenta monjas de comunidad.
Su iglesia, de gran valor artístico, se comenzó a construir en 1739 por el maestro Cristóbal García. Dicha obra fue detenida por falta de recursos en 1758 y cuando se reanudó  en 1761 había muerto el maestro y la concluyó Nicolás Mejía, siendo consagrada en 1763.
La Comunidad va adquiriendo valiosas imágenes para la iglesia, viendo en todo momento la providencia divina, pues a pesar de no tener medios, ven la mano de Dios a través de su historia.
Destacan por su gran valor algunos lienzos pintados al óleo de donde sobresale la magnífica pintura de Santa Eufemia atribuida a Antonio Mohedano y algunas tallas. Dichas obras pueden ser contempladas en la iglesia del convento.
Con la alegría de todos se celebró la primera fiesta de Santa Eufemia, el 16 de septiembre de 1764 en la iglesia de las Mínimas y aún se continúa celebrando con gran solemnidad, precedida por una novena.
La Santa demuestra con signos evidentes su protección a la Comunidad de Mínimas,  que fue siempre librada por su Patrona en momentos difíciles de epidemias y de persecución.
 
En 1956, al igual que todos los conventos de Monjas Mínimas pasan a formar parte de la Federación.
En los años noventa se hace una restauración de la mayor parte del edificio.
 
En el 2001 ha celebrado el cuarto Centenario de su Fundación.